Una lucha por la Jornada Continua durante la pandemia

Una lucha por la Jornada Continua durante la pandemia

El debate sobre la jornada partida o continua en el ámbito escolar entre Familias, Alumnado y Profesorado sigue sin llegar a un acuerdo unánime. Suele hablarse más de lo que le conviene a las Familias que a l@s niñ@s, pero ¿es esto lógico?
Se trata de un tema rodeado de polémica que se acentúa en tiempos de covid. Muchos colegios e institutos se han tenido que reorganizar y construir desde cero protocolos con medidas de seguridad y protección individual y global, así como medidas de higiene y limpieza extraordinarias.

En muchos centros para esta nueva adaptación han tenido que cambiar su jornada escolar. Un ejemplo de ello, es que en varias provincias el alumnado de bachillerato tiene jornada continua de tarde en vez de mañana para dejar ese espacio a los/as niños/as en jornada de mañana. Pero, ¿qué es lo mejor desde el punto de vista psicopedagógico?

Jornada Continua

Las Ventajas

 

  1. Hay más tiempo libre por la tarde que puede invertirse en más tiempo en familia o en actividades que potencien la creatividad (música, pintura, juegos…), la salud (deporte, naturaleza…)
  2. Se reducen los desplazamientos y los encuentros de recogida en la entrada y salida a las puertas de los colegios por lo que disminuye el riesgo de contagios.
  3. Se debe articular descansos intermedios que se pueden aprovechar para programas transversales como educación para la salud, educación ambiental, habilidades sociales, inteligencia emocional…
  4. La duración de las clases es menor lo que promueve el mantenimiento óptimo de la concentración y la atención, porque no hay interrupciones horarias. A mayores, en las primeras horas de la mañana el rendimiento académico en las áreas con más exigencia intelectual es superior al de las tardes.
  5. Mejor horario laboral de los/as docentes para su conciliación.
  6. Diversifica la oferta de servicios profesionales dedicados a otras actividades socioeducativas.
  7. Posibilita la adquisición y desarrollo de hábitos de estudio y trabajo personal autónomo.
  8. Reduce el absentismo y evita fracasos debido a la adaptación futura en el Instituto.
  9. Mayor flexibilidad.

Los Inconvenientes

 

  1. Aumenta el cansancio por la cantidad de clases seguidas.
  2. El profesorado tiene más complicado coordinarse u organizarse.
  3. Se madruga.
  4. “Tiempo vacío” por las tardes para los/as niños/as que dependen si tienen referentes y supervisión o recursos para mantenerse en otras actividades o están solos. Además, se agrava la situación si hay necesidad de Abuelos/as que tienen un riesgo mayor de contagiarse.
  5. Agrava las desigualdades y la segregación social.
  6. Jetlag Escolar. Problemas de sueño en los/as escolares por un horario escolar inadecuado.

Jornada Partida

Las Ventajas

 

  1. Favorece al ritmo biológico de los/as niños/as porque mejora su sueño y rendimiento.
  2. Facilita la conciliación para determinadas Familias y promueve la igualdad socioeconómica.
  3. Mayor tiempo de descanso entre las clases, más espacio de distracción, de entretenimiento y de juego para asentar los conocimientos.
  4. Se evita un exceso de deberes
  5. Se atiende mejor al alumnado con necesidades específicas
  6. Ayuda a crear rutinas más saludables, aunque debido al covid los horarios se han modificado para no coincidir en recreos, hay límite de tiempo en el comedor escolar, etc.
  7. Garantiza el servicio de comedor y de actividades extraescolares. Algunos colegios se han visto obligados a eliminar dichas actividades durante la pandemia por el riesgo al contagio.
  8. Mantiene las becas de ayuda y la función asistencial de la escuela.

Los Inconvenientes

 

  1. Menos tiempo para el ocio y la inversión de tiempo productivo en otras actividades que no sean las escolares.
  2. Más estrés y ansiedad al depender de la entrada o salida
  3. Demasiado tiempo en el colegio, conlleva demasiado tiempo en el uso de la mascarilla con sus respectivas consecuencias para la salud de los/as niños/as.
  4. En otoño e invierno no es compatible con los ritmos circadianos.
  5. Mayor riesgo de contagio a la entrada y salida de los/as niños/as porque hay cuatro escenarios diferentes de recogida, riesgo de aglomeraciones.

Factores importantes a tener en cuenta

Por supuesto que depende de si hablamos de una escuela urbana o una rural, pública, concertada o privada, y, sobre todo, no es lo mismo en niños y niñas de Infantil que de Primaria y/o Secundaria.
Además, debemos tener en cuenta el acceso a la oferta cultural y educativa de la zona, las características específicas de cada familia, así como de los recursos socioeconómicos y personales de los que disponen.

 

CONCLUSIONES

Cabe recordar que la escuela es un referente de educación, convivencia, socialización y participación para nuestros/as jóvenes.

A nivel legal, las competencias en Educación están hoy cedidas a las Comunidades Autónomas, las características de la jornada escolar y sus condiciones dependen en la práctica de cada colegio, para que se produzca el paso de una jornada a otra, es a petición del Consejo Escolar y con la votación favorable del censo del centro. Esta decisión debe ser un proceso transparente, participativo y con garantías democráticas, así que cada centro tiene autonomía para decidir su jornada escolar.

Muchas ANPAS (Asociación de padres y madres) son reacias al cambio y como defensa utilizan la base de la igualdad entre familias y la inversión económica y el esfuerzo puesto en el protocolo que ya han realizado en los colegios, hablan de pedagogía cuando lo que hay detrás es más bien un interés económico, pero a la salud no debemos ponerle un precio.

Es cierto que debemos tener en cuenta la gran diversidad de situaciones particulares que se da entre las familias dentro de un colegio, pero no se debe aprovechar esto. Lo ideal es potenciar diferentes alternativas para que las Familias puedan elegir según sus necesidades. ¿Debería ser igual el horario de primavera, otoño e invierno? ¿Lo más importante es la conciliación familiar? ¿O lo más importante este año es la salud de todos/as?

La posibilidad de jornada continua con actividades extraescolares gratuitas por las tardes, incluido el comedor parece una utopía. Está claro que, en un futuro, la Escuela debe usar una metodología más flexible en sus horarios, en la distribución de su tiempo y de su espacio.

En Ourense este debate se ha reavivado el último mes, un grupo de madres y padres del alumnado de infantil y primaria de los colegios Salesianos, Carmelitas, Franciscanas y Santo Ángel, desde la preocupación ante la situación sanitaria que está viviendo la ciudad, en un nivel de alarma superior y con grandes restricciones que afectan a todo menos a los colegios, han solicitado de manera excepcional el implantar la jornada única.

Hablamos con una estas madres:

Entrevista a Rosa Álvarez Rodríguez

– En España, casi 8 de cada 10 colegios públicos de infantil y primaria tienen horario continuo al igual que los institutos, ¿el horario se establece en función de las necesidades de las familias y profesorado o a favor del alumnado, ¿qué creéis?

Yo creo que el horario mejor para los alumnos que ya no son muy pequeños y los profesores es la jornada continua porque tienen tiempo para poder hacer deberes, estudiar, extraescolares, deportes, juegos… El principal problema es que ya que las empresas y las leyes no nos permiten conciliar los horarios para poder atender a nuestros hijos y si no podemos o queremos utilizar a terceras personas, como los abuelos, las familias utilizamos los centros escolares para poder compaginar el cuidado de los niños con los trabajos. Obviamente no es lo correcto, los colegios deberían ser lugares de educación y socialización, pero es lo que tenemos que hacer la mayoría. Los padres que elegimos un centro con jornada partida es porque es la que mejor se adapta a las necesidades de nuestras familias pero, en este momento de crisis sanitaria, tenemos que hacer un mayor esfuerzo para procurar el bienestar de nuestros niños y por eso pedimos un cambio de jornada temporal.

– ¿Cuáles son los motivos que os han movido para reivindicar la jornada continua escolar?

Como madres y padres del alumnado de infantil y primaria de los colegios Salesianos, Carmelitas, Franciscanas y Santo Ángel de la ciudad de Ourense, nos sentimos profundamente preocupados ante la situación sanitaria que estamos viviendo.
Hemos solicitado a nuestros centros que, de manera excepcional y mientras se mantengan las circunstancias COVID actuales, implantar la jornada única por múltiples motivos, dentro de los cuales destacamos:

  • Reducción a la mitad de entradas y salidas, minimizando los contactos.
  • Reducción de la ratio de alumnos que necesitarán el servicio de comedor y madrugadores y así poder ampliar las distancias entre ellos, su control, protección…
  • Reducción del tiempo que los niños tienen que pasar sentados y con la mascarilla puesta, de 8 horas a 5 horas (que ya son bastantes).
  • Reducción del tiempo de exposición ante posibles compañeros que padecen la enfermedad de forma asintomática.

¿Alguien se ha parado a pensar lo que supone para cualquier adulto y más para cualquier niño, estar sentado sin moverse (excepto 30 minutos de recreo y desplazamientos cortos y escasos) durante 8 horas seguidas, cuando no son más? Nos parece casi tortura además de totalmente antipedagógico.
Por todos estos motivos, entre otros, solicitamos la jornada continua temporal. Porque no se trata de un capricho sino de la salud de nuestros niños, familias y sociedad en general.

– Está claro que afrontar la educación en esta situación es muy difícil, ¿están las familias informadas de cómo se está aplicando el protocolo establecido dentro de los colegios? ¿habéis podido ser parte influyente de esto?

Es difícil y las familias antes de empezar las clases estábamos muy preocupadas porque los protocolos se establecieron tarde y no sabíamos cómo sería este curso escolar atípico. Los colegios tienen la obligación de comunicar a la comunidad educativa del protocolo de adaptación, así como del plan de contingencia. Dependiendo del centro, unos lo han hecho con mayor o menos premura y claridad. La Xunta de Galicia estableció unas directrices para estos protocolos pero es cada centro el que debe especificar como de adapta a cada colegio, dependiendo de sus características e instalaciones y recursos. En general, las especificaciones de los centros son muy generales y realmente nos enteramos de lo que pasa en las aulas por lo que nos cuentan nuestros hijos. Los padres no hemos podido participar en ningún momento en este protocolo, no se ha tenido en cuenta para nada nuestras opiniones, necesidades o preocupaciones.

– ¿Cómo ha sido la relación con las instituciones públicas y la dirección de los colegios? ¿Qué cree que ha faltado por parte de estas instituciones?

El plan de adaptación de la Xunta es muy laxo e impreciso ya que los colegios no están preparados para, entre otras cosas, bajar ratios, ni por instalaciones ni por profesorado. Los alumnos no pueden guardar la distancia recomendada.
La Xunta de Galicia no ha decretado el cambio a jornada continua obligatoria, sino que lo ha dejado a la elección de cada centro. Pero se ha facilitado y agilizado este cambio de jornada temporal a los colegios que lo han solicitado exponiendo los riesgos que sufrimos; por lo que no entendemos la negativa de nuestros colegios, sin contar con la opinión de los padres y madres de sus alumnos.
Hemos recogido firmas para justificar el apoyo de esta iniciativa y se les han entregado a los colegios, así como copia a Educación y Sanidad. La dirección de estos colegios ha respondido NO directamente sin contar con la opinión de los padres y según está la normativa en estos momentos no podemos hacer nada nosotros directamente. Por ello, nos hemos dirigido a distintas personas de la Xefatura Territorial de Educación de Ourense y de Sanidad, en ninguno de los casos hemos obtenido respuesta.
Las negativas de los colegios a nuestra petición se basan en: «los biorritmos» de los niños (entrar al colegio antes de las 10:00 es madrugar mucho), el sistema pedagógico de preferencia de los centros, el que «en las instrucciones de Educación o Sanidad no aconsejan la preferencia de una jornada específica», «aprovechamiento escolar»… y, en varias ocasiones, al «gran esfuerzo económico». En ningún momento argumentan a favor de la salud, la exposición mínima al virus y otros factores que para nosotros son mucho más importantes. Aluden a problemas de conciliación que sufren muchas familias, para que éstas estén en contra de la solicitud. Pero no comentan que tendrían que mantener el servicio de comedor y una alternativa gratuita hasta las 17:30, para las familias que necesiten este servicio, ya que eso no les conviene económicamente a estos centros porque sus ingresos se verían gravemente perjudicados.
Nos sentimos totalmente ignorados y, cada vez con más fuerza, creemos que los únicos motivos para esta negativa son puramente económicos y de comodidad organizativa.

– ¿Estáis defendiendo una medida que podría ser beneficiosa para protegernos y mejorar la salud y educación?

Nuestros niños, que cumplen las reglas y normativas mejor que los mayores, se merecen un trato mejor y el deber de toda la sociedad e instituciones es protegerles y velar por su salud física y psicológica.
Reclamamos un cambio temporal de la jornada lectiva por el bien de toda la comunidad educativa y de la sociedad en general. ¿Es coherente que no podamos reunirnos con ninguna persona con la que no convivamos, pero nuestros hijos puedan estar en aulas de 25 alumnos más un profesor y sin distancias de seguridad? ¿Es coherente que no podamos reunirnos con nuestra familia cercana, pero tengamos que hacerlo obligatoriamente, a las puertas de los colegios, con cientos de padres que recogen a sus hijos y además hacerlo 4 veces al día?

por María Quintas Sotelo
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