La Orientación Vocacional y el Proyecto de Vida

La Orientación Vocacional y el Proyecto de Vida

El ser y el hacer: claves para una vida con Sentido

Recientemente, La Voz de Galicia ha publicado su edición anual “Guía de Estudios Superiores” con una cualificada información, acerca de las distintas posibilidades  de acceso a los estudios para los jóvenes en Galicia.

Recomendamos leerla en familia puesto que brinda información sobre las 200 titulaciones que hay para elegir en el panorama gallego.

Según se puede recoger en esta guía, todos los estudios tienen un espacio propio, y en él aparecen los centros donde se imparten, las notas de corte si las tienen y un resumen que explica cómo se accede en caso de tener una prueba diferente a la selectividad, qué formación ofrece cada uno y qué salidas labores son las más comunes.

En concreto se describen los siete caminos diferentes para continuar con los estudios posteriores al bachillerato en los que se incluye, la Universidad (ABAU), Formación Profesional (Preferencia por ramas), Artes plásticas y Diseño (Prueba de Dibujo), Arte Dramático (Test de talento), Conservación (Improvisación), Música (La más exigente) y Máster (Solo titulados)

Desde el Gabiente de Psicología TeaR Vigo, somos conscientes que la oferta educativa es altamente variada y en muchas ocasiones tanto los jóvenes como su familias pueden encontrarse ante la disyuntiva de que carrera elegir.

En líneas generales, podemos afirmar  que contemplar un proceso de Orientación Vocacional, puede ser una herramienta fundamental para despejar todas aquellas dudas de cara al  futuro profesional y al mismo tiempo, potenciar  la construcción del Proyecto de Vida en tiempos de tanta incertidumbre, propios de la pandemia que nos toca transitar.

Vale aclarar que el proceso de Orientación Vocacional constituye una de las herramientas fundamentales para el logro del estado de bienestar de las personas.

Tal afirmación pretende tomar distancia de las “recetas para la felicidad”, como así también de todo tipo de promesa “milagrosa” para evitar el sufrimiento o la angustia inherente al desafío de vivir.

En todo caso, esta entrada pretende poner en valor a la Orientación Vocacional como un proceso que puede facilitar el autoconocimiento de los jóvenes desde el punto de vista de su personalidad, sus aptitudes, intereses y valores, con el fin de alentar el logro de una mayor autonomía y responsabilidad ante sí mismo y en la sociedad que se desenvuelven.

¿Qué es la Orientación Vocacional?

 El proceso de Orientación Vocacional es una herramienta más con la que contamos los psicólogos, para trabajar con jóvenes que necesitan conocerse mejor.

En todo caso su finalidad última es favorecer una “toma de decisión” para continuar sus estudios o bien dar inicio a su vida laboral.

En ambos casos implica el análisis en profundidad, de los que considero, los tres pilares fundamentales de la “vocación”.

En términos psicológicos la vocación es entendida como un proceso que se construye durante toda la vida y que responde al estado en el cual las personas pueden alcanzar su máxima plenitud.

Es una tarea en la cual los padres tienen mucho que aportar pero que debe contar con el acompañamiento y seguimiento por parte de los centros escolares desde los inicios de la Educación primaria hasta la finalización del Instituto o Bachillerato.

En tanto proceso, atraviesa distintos momentos del desarrollo evolutivo de la personas y brinda respuestas a tres grandes interrogantes existenciales de hoy y de siempre:

 

¿Quién soy? ¿Cómo quiero ser? Y ¿Hacia dónde quiero ir?

 

Estos interrogantes son los que habitualmente les quita el sueño a nuestros jóvenes y es esperable que así suceda en la adolescencia.

Si hay una característica distintiva en la adolescencia es la de ser altamente “egocéntrica”, es decir que hablamos de una etapa de carácter introspectiva, por la cual sus pensamientos e interrogantes ante sí mismos y su devenir, son características predominantes en este proceso de transición hacia la vida adulta. En términos psicoanalíticos hablamos de un “yo” débil, indefenso y vulnerable ante un nivel de incertidumbre de la realidad que exige respuestas inmediatas.

 

 

¿Cuáles son los tres pilares de la Vocación?

En primer lugar tenemos que hablar de las Aptitudes. Por aptitudes se entiende a todas aquellas capacidades por las cuales una persona puede desarrollar una tarea, un trabajo u acción de manera eficaz. Es como así decirlo, cuando algo me resulta natural y sin gran esfuerzo para realizarlo.

En el ámbito de la Educación formal y más precisamente en el transcurso de la Educación primaria las aptitudes que se incluyen en el noventa por ciento de las planificaciones curriculares son el “Razonamiento verbal”, el “Razonamiento numérico” y el “Razonamiento abstracto”.

¿Es suficiente? La respuesta es categórica: NO.

Sin extenderme y dejando este tema para una próxima entrada, solo quiero comentar que estas aptitudes son las más básicas y responden a principios generales de la Educación del Siglo XIX.

Si nos quedamos solo en ellas, excluimos a gran parte de la población escolar y atentamos contra uno de los principios fundamentales de la Educación del Siglo XXI que es el derecho a una Educación que sea de Igualdad y Equidad para “todos”.

Es en esta línea de pensamiento que Tony Wagner, experto en Educación y miembro del Centro de Tecnología y Espíritu Emprendedor de Harvard, plantea que nuestros estudiantes se encuentran en un “entorno global y tecnológico” por lo que será de vital importancia que los colegios modelen y apuntalen “nuevas aptitudes” para un mercado laboral cada vez más diversificado y exigente.

Sin entrar en detalles en ellas, puesto que no es el cometido de esta entrada, solo las mencionaré a título informativo:

  •  El pensamiento crítico y la capacidad para resolver problemas.
  • El espíritu colaborativo y el liderazgo por influencia (en lugar de autoridad).
  • La capacidad de adaptación y la rapidez para conseguirlo.
  • La iniciativa y el espíritu emprendedor.
  • El dominio de la comunicación oral y escrita.
  • La capacidad para acceder y procesar toda la información disponible.
  • La curiosidad y la imaginación, a partir de las cuales, dice Wagner, nace la innovación. Esta última es a mi modo de pensar, una de las más relevantes y lamentablemente menos atendida en las planificaciones curriculares vigentes.

 

El segundo gran pilar de la vocación son los “Intereses”.

Los intereses son aquellas preferencias hacia ciertas actividades las cuales producen satisfacción y alegría al realizarlas. La lista de intereses vocacionales puede incluir a modo de ejemplo, las actividades por las que se encuentra placer ayudando a otras personas, placer por los números, actividades artísticas o al aire libre por citar solo algunos ejemplos.

Una de las técnicas más tradicionales con la que contamos los psicólogos para evaluar los intereses es el Test de Kuder, el cual permite indagar áreas de preferencias vocacionales tales como, Interés mecánico, Interés científico, Interés artístico-persuasivo, entre otros de la lista.

Por último, pero no menos importante, debemos abordar al tercer pilar de la vocación que son los Rasgos de la Personalidad.

John Holland, psicólogo, investigador y autor de la teoría en donde se relacionan las personalidades con ambientes laborales y ocupacionales, plantea que existen seis tipos de personalidades, asociadas con intereses, habilidades y ambientes ocupacionales.

Personalidad Realista

Son personas que prefieren trabajar con sus manos; con objetos y máquinas. En general son personas prácticas y persistentes, con capacidades mecánicas y matemáticas; y prefieren trabajar al aire libre.

Las carreras relacionadas pueden ser Ingenierías, Agricultura, Arquitectura, etc.

Personalidad Investigadora

Son personas que prefieren trabajar con ideas, en actividades en donde tengan que pensar, organizar y comprender. En general son analíticas y reservadas, con capacidades científicas y matemáticas.

Las carreras relacionadas pueden ser Educación, Ciencias Sociales, Idiomas, entre otras.

Personalidad Artística

Son personas que se relacionan con su medio creando formas y productos creativos, prefieren trabajar con ideas creativas, así como las distintas formas de expresarlas y darlas a conocer. En general, son personas emotivas y abiertas, y tiene aptitudes verbales más desarrolladas.

Las carreras relacionadas pueden ser Música, Diseño, Escritores, teatro, Danza, etc.

Personalidad Social

En general prefieren trabajar e interactuar con otras personas. Son personas serviciales y amistosas, y gustan de áreas donde se les permita aconsejar, orientar y enseñar. Tienen desarrolladas habilidades de comunicación y liderazgo.

Las carreras relacionadas pueden ser las Ciencias Sociales, Educación, Medicina, Periodismo, etc.

Personalidad Emprendedora

Prefieren actividades en donde tengan que ofrecer la posibilidad de influir en las demás personas para así poder adquirir algo, o cumplir una meta. En general son personas sociables, con capacidad de comunicación y liderazgo.

Las Carreras relacionadas pueden ser Administración, Ventas, Publicidad, Relaciones Internacionales, Política, etc.

Personalidad Convencional

Son personas que prefieren organizar y manejar datos, trabajando en ambientes donde se requiera la sistematización de información. Por lo general son personas metódicas, prácticas y poco flexibles. Poseen más aptitudes matemáticas que verbales.

Las carreras relacionadas pueden ser Administración, Contabilidad, Finanzas, entre otras.

Dicho esto, y a modo de síntesis de esta entrada podemos afirmar que:

El concepto de “vocación” y su “descubrimiento” es una de las claves fundamentales para hacer de nuestro “modo de ser y estar en el mundo” más equilibrado.

La vocación, en términos psicológicos, se construye, lleva tiempo y no se delimita exclusivamente a la adolescencia, a pesar que es en esta etapa donde surgen con más fuerzas los interrogantes e inquietudes vocacionales.

Que esta construcción está condicionada por factores ambientales como los padres, la escuela, las amistades, los medios de comunicación y las redes sociales, entre otros factores a los que niños y jóvenes están expuestos.

En el área de la psicología educativa los psicólogos expertos Educación podemos ayudar y favorecer al proceso de “toma de decisiones” a través de la Orientación Vocacional.

El psicólogo y el consultante de manera dialogal, junto a una serie de test elaborados para tal fin, pueden indagar y redescubrir los aspectos más distintivos de su Personalidad sin perder de vista las Aptitudes, es decir las capacidades más destacadas y los Intereses o preferencias más elocuentes.

Así, ¿Saber quién soy?, ¿Cómo quiero ser? y ¿Hacia dónde me dirijo?, es una gran ventaja para alcanzar momentos de felicidad y sobre todas las cosas lograr “amar” lo que se hace. Esa es mi humilde opinión y como entiendo la “Vocación”.

En el equipo interdisciplinario de TeaR  Gabinete de Psicología y Nutrición Vigo, estaremos encantados de escucharte y evaluar tus necesidades de cara a tu futuro profesional y Proyecto de Vida, aun en las circunstancias tan adversas que nos toca transitar.

Luciano Manuel Ramirez - COP 6144
No hay Comentarios

Publicar un Comentario